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viernes, 14 de octubre de 2022

Penélope Bloom

 Su banana

1 / 7 Saga Objetos de atracción

His Banana

Primera publicación, Julio de 2018

Lindhardt og Ringhof Forlag AS, Noviembre de 2021

Audiolibro

Romance Actual - Chick Lit


A mi nuevo jefe le gustan las reglas, pero hay una que nadie se atreve a romper. Tocarle la banana. En serio. El tío es un adicto al potasio o algo.

Si nos ponemos tiquismiquis, la verdad es que me la metí en la boca. Y la mordisqueé... Incluso me la tragué. Lo sé. Soy una chica mala, malísima. Y luego lo vi, y te lo creas o no, atragantarte con la banana de un tío no es la mejor manera de causar una buena impresión.

Debería retroceder un poco en el tiempo. Antes de tocar siquiera la banana de un multimillonario, me asignaron mi primer artículo como periodista empresarial. No era el típico artículo de relleno que siempre me endosaban. No iba a entrevistar a un basurero sobre sus rutas preferidas ni a escribir un artículo que contara que recoger las cacas de los perros de los jardines de los demás sería el próximo bombazo.

No. De eso nada, monada. Era mi gran oportunidad. Por fin podría demostrar que no era un desastre con patas, torpe y balbuceante. Me iba a infiltrar en Galleon Enterprises para investigar las sospechas de corrupción. Podía hacerlo. Solo tenía que conseguir el puesto de trabajadora en prácticas y bordar la entrevista con Bruce Chamberson.

Lo mismo daba que pareciera una estatua sacada de las fantasías y deseos de cualquier mujer, con ese "no sé qué" que lleva a algunos hombres a cuestionarse su propia sexualidad. Necesitaba el puesto. Nada de accidentes. Nada de desastres. Nada de torpezas. Solo tenía que mantener el tipo durante menos de una hora. Demos un salto hacia delante para llegar al momento previo a la entrevista y me verás en la sala de descanso, banana en la mano. Una banana que, literalmente, tenía su nombre escrito con un rotulador permanente negro. Al cabo de unos segundos, entró él y me pilló con las manos en la banana. Al cabo de unos segundos más, me contrató.

Tenía muchas ganas de leer este libro corto desde la primera vez que lo ví. Y cuando vi que estaba en la aplicación con la que escucho libros, no dudé en lanzarme a por él. Lo que me da rabia es que en España solo estén publicado los dos primeros libros, de los que hoy os traigo la reseña.

Bruce es el director de una gran empresa de publicidad. No es que sea solo serio, es un hombre al que le gusta tener todo controlado y que nada se salga de sus rutinas. Natasha es periodista, pero donde trabaja apenas le mandan trabajos en condiciones. Cuando le piden infiltrarse en Galleon Enterprises y espiar a uno de los directivos para descubrir  negocios turbios, no se lo piensa.

Su primer encuentro es en la sala de descanso mientras ella se come la banana que Bruce lleva todos los días para comérsela de almuerzo. Además que la tenía marcada con tinta indeleble. Desde ese momento él la contrata como la nueva becaria. 

Y según se van conociendo mejor, ambos se van enamorando. Y él tiene un secreto, pero no es algo ilegal y enseguida confiará en Natasha... ¿será ella capaz de contarle la verdad?

Sabía que era tipo chick lit y aunque no es un género que me vaya, me apetecía leerlo y comprobar si era divertido. Pero me he encontrado con una novela llena de clichés que me han hecho poner los ojos en blanco en más de una ocasión y que no me ha terminado de convencer.

Los personajes no me han terminado de convencer, sobre todo Natasha que es una mujer a la que todo le sale mal. Lo que no he comprendido es que siendo independiente deje que un desconocido limpie su casa o le pague el alquiler... son cosas que me sacan siempre de quicio. 

Bruce es un hombre que se ha hecho a sí mismo, ha triunfado en los negocios junto a su hermano gemelo William. Pero tiene un par de problemas, el primero son unos padres aprovechados que intentan sacarle dinero de diversas maneras y con los que no tiene buena relación, la segunda es una ex que le saca de vez en cuando dinero porque le presiona con lo único que le interesa a parte de su trabajo.

Lo bueno es que al ser cortito se escucha en un plis plas y lo que es más bonito es el final, que aunque era totalmente predecible, al menos me dejó con una sonrisa en la cara.


Su cereza

2 / 7  Objetos de Atracción

Her Cherry

Primera publicación, Agosto de 2018

Lindhardt og Ringhof Forlag AS, Noviembre de 2021

Audiolibro

Romance Actual

¿Que cómo la conocí? A ver, un caballero no alardea. Menos mal que yo no soy un caballero. En primer lugar, pagué por su cereza... (su tarta de cereza, aunque no viene a cuento). Luego la desfloré. ¿Después? Le dejé mi tarjeta de visita y salí de allí pavoneándome. Sí, ya ves que lo nuestro fue un flechazo.

Hailey: ¿Que cómo conocí a William? Entró en mi pastelería, compró una tarta de cereza, robó un jarrón de flores (que sigo saber para qué las quería) y me dejó su tarjeta de visita. Antes de decirte lo que hice con la tarjeta de visita, debería dejar algo claro: William no podía haber aparecido en peor momento. Mi pastelería iba cuesta abajo. El asqueroso de mi ex no me dejaba tranquila. Ah, y era una virgen de veinticinco años, un detalle con el que mis amigos no dejaban de darme la tabarra. Arreglar el problemilla de mi virginidad con William sería como matar moscas a martillazos. Una exageración, pero de las buenas. William estaba tan bueno que no era normal, tan bueno que las mujeres hacían cosas que tampoco eran normales. Tan bueno que me llevó a hacer locuras. Como pensar que a la mosca no le importaría morir a manos del martillo de William y de sus duros abdominales. Y ya somos dos. Así que lo llamé. A lo mejor lo hice en contra del sentido común. A lo mejor estaba a punto de darme un batacazo. Sabía que acababa de meterme en un buen lío cuando soltó una carcajada y dijo con esa voz tan ronca y sensual por teléfono:

-Todavía me tienta tu cereza. ¿Haces entregas a domicilio?

Este segundo libro lo escuché porque tenía mucha curiosidad con William, el gemelo de Bruce. Y la verdad es que empecé sin grandes expectativas porque Su banana no me causó gran impresión, pero me ha sorprendido gratamente.

William dirige su empresa junto a su hermano gemelo, pero es todo lo contrario a este. Es un mujeriego, y va de cama en cama porque no le interesa estar siempre con la misma mujer... se aburre. Hasta que un día entra en una pastelería y conoce a una joven que le intrigará desde el primer segundo.

Hailey es una joven que solo ha tenido una relación, con un hombre que luego la acosó. Así que a sus 24 años sigue siendo virgen y tanto su mejor amigo como su hermana no dudan en recordárselo a todas horas. Cuando William entra en su pastelería la vida de ambos cambiará, porque él tiene la cara dura de colarse en su vida a todas horas, y ella tampoco es capaz de echarle de ella.

Este segundo libro me ha encantado, y aunque también es corto me ha parecido que la autora ha sabido crear una historia preciosa. Me gusta la forma en que se conocen ambos, me gusta su forma de ser y sobre todo me ha gustado William que ha sabido conquistarla poco a poco.

Me hubiese gustado que este se enfrentase a sus padres, que siguen siendo unos gorrones en este libro y que no les importa hacer daño a diestro y siniestro. 

Lo que más he disfrutado ha sido que Hailey es independiente y lucha por lo suyo con uñas y dientes. Me he reído mucho con la abuela, creo que es un punto que hizo que me riera por su forma de ser y como interactúa en la residencia.

El final es muy bonito, y me ha dejado con una gran sonrisa. No sé como serán los siguientes libros, la verdad es que no creo que me anime a leerlos al no estar traducidos... prefiero dedicar mis esfuerzos a otro tipo de lecturas.