The wall of Winnipeg and me
Primera publicación, Febrero de 2016
Sin traducir
Ebook
475 páginas
Romance Actual - Sport Romance
Vanessa Mazur sabe que está haciendo lo correcto. No debería sentirse mal por haber renunciado. Ser asistente/empleada doméstica/madrina de hadas del mejor defensa de la Organización Nacional de Futbol, se suponía que iba a ser temporal. Tiene planes y ninguno incluye lavar ropa interior extra-grande por más tiempo del necesario.
Pero cuando Aiden Graves aparece en su puerta pidiéndole que regrese, se queda sorprendida.
Durante dos años, el hombre conocido como El Muro de Winnipeg no encontró el momento para darle los buenos días o felicitarla por su cumpleaños. ¿Ahora? Está pidiendo lo impensable.
¿Qué le dices al hombre que está acostumbrado a conseguir todo lo que quiere?
Hoy vengo con la reseña de este libro que leí hace años y del que aun no había hecho reseña. He tenido que releer las notas que escribí sobre él porque lo único que recordaba es que era un sport romance. Dicho esto ya os podéis imaginar que no fue un libro que me marcara de ninguna forma.
Vanesa es la asistente personal de Aiden Graves un jugador de futbol americano centrado en su deporte, que en dos años no le ha dicho ni una buena palabra. Harta de él, decide dejar el trabajo.
Pero cuando Aiden aparece en su puerta y le pide que regrese ella se que alucinando. Pero no solo eso, este regreso llevará a una decisión impensable, ya que él le propone un matrimonio de conveniencia. ¿Aceptará la propuesta o le dará con la puerta en las narices?
Este es el primer libro que leí de la autora y la verdad es que me pegue un porrazo bien grande con esta lectura. En goodreads le habían dado un premio y también me lo recomendaron porque es facilito de leer, no tiene una gramática complicada. Pues por su culpa casi no leo De Lukov, con amor, y que pena hubiera sido.
Me gusta el Sport Romance y cuando leí este libro no estaba saturada del género, mi problema con la lectura es un slowburn que hizo que mis nervios se desbordaran porque me importaba un pimiento como la prota sacaba la basura o que hacía nada más levantarse... es que me tiraba de los pelos.
Tampoco los personajes consiguieron conquistarme, ninguno de los que salen en la lectura.
Van no me gustó en ningún momento. Se siente atraída por su jefe porque es un tío bueno macizorro, pero la trata tan mal que no le queda más opción de largarse. No he comprendido porque regresa a trabajar para él ni porque se plantea siquiera la propuesta que le hace.
Aiden es un deportista egocéntrico que gira alrededor de si mismo. Reconozco que es un personaje que evoluciona en el libro, pero como me caía tan mal desde el principio, yo no llegué a empatizar nada con él.
La novela está narrada desde el punto de vista de Van pero me ha faltado saber lo que pensaba Aiden en ciertos momentos. El libro comienza de una manera lenta y aburrida, yo pensaba que iría cogiendo ritmo según avanzara, pero solo lo hizo casi al final del libro. Tenía expectativas con el matrimonio concertado, este tipo de libros los suelo disfrutar mucho, pero tampoco fue el caso.
La historia de amor no me resultó creíble, no había química entre ambos y sus interactuaciones me dejaron del todo fría.
Y mientras el libro avanzaba, yo me aburría más y más. Los pequeños giros que nos iba metiendo la autora no consiguieron atraparme en ningún momento y terminé el libro más por cabezonería que por otra cosa.
El final es lo único que puedo salvar porque es la única parte que me tuvo entretenida, así que consiguió que le subiese un poco la nota.
En conclusión, The wall of Winnipeg es una lectura lenta y aburrida que no consiguió engancharme. No empaticé con los protas, la trama no me gustó, solo se salva el final. Menuda decepción que me pegué, si no llega a ser porque en ese momento tenía la paciencia del Santo Job, lo hubiera abandonado.