Cuando despierten las flores
Editorial Cross Books
Publicado Mayo de 2025
Edición con cantos tintados
Tapa Blanda
416 páginas
Romance Actual
Drake tiene una vida perfecta, el éxito lo acompaña y el futuro le pertenece.
Annie tiene una vida bonita y vislumbra un futuro a la altura de sus expectativas.
Son dos desconocidos y sus caminos no tendrían por qué cruzarse.
Sin embargo, el frío llega y el hielo lo cubre todo.
Los cimientos de sus vidas caen y los dos, la chica que desea aprender a patinar y el chico que se ha prometido no volver a hacerlo, huyen a un pequeño pueblo, donde se encontrarán junto a un lago congelado y con el mañana reducido a una hoja en blanco.
¿Puede haber belleza en el dolor? ¿Puede el amor ser la salvación de dos almas a la deriva? ¿Podrán despertar las flores antes de que el invierno arrase con todo?

Tengo un par de libros de Andrea Longarela en casa y no tenía la intención de comprarme más hasta que los leyera. Pero cuando vi este libro en mi librería habitual, no pude más que comprarlo porque me enamoré de la portada y de los cantos tintados con flores, ya que es una edición especial.
Drake es jugador de hockey y se ha consolidado su carrera como jugador de hockey. Pero una noche de borrachera con sus amigos alguien se cruza en su camino y hace que la decisión que toman al respecto marque la vida de todos.
Drake no puede jugar, no puede ni mirar el hielo así que abandona el equipo y se va a vivir con su padre a un pueblo perdido en el que nadie le conoce. Allí simplemente sobrevive al día día y a sus remordimientos.
Pero un día conoce a Annie, una chica que está intentando aprender a patinar. Y entre encuentro y encuentro irán forjando algo más que una amistad. ¿Podrá Drake superar sus demonios y ayudar a Annie? ¿O es ella quien será capaz de ayudarle a él?
No sabía que me iba a encontrar en este libro porque el argumento no cuenta mucho (yo tampoco he querido pasarme al contaros de que va), y la verdad es que no me esperaba para nada por donde nos lleva la autora durante la lectura.
Drake me ha gustado mucho, he empatizado totalmente con él y he comprendido ciertas decisiones que toma. Me gusta como su personaje evoluciona y en el Drake en el que se convierte durante la novela.
Annie es un amor. Tiene un corazón enorme y me encanta como logra ayudar a nuestro prota, y que a la vez él le haga disfrutar de cosas que Annie nunca creyó poder hacer.
El libro está narrado desde el punto de vista de ambos, y me ha gustado mucho como lo ha escrito la autora... Drake en la actualidad y Annie recordando su pasado.
En cuanto comenzó la primera página me quedé enganchada al libro. Todo lo que va pasando hizo que me plantease muchas cosas, y no pude más que empatizar con Drake en las cosas que le ocurren. Es cierto que debería haberse comportado de una manera distinta, nadie va a negar eso, pero comprendo su reacción. Por esto también comprendo que no lo pueda superar y se tenga que ir.
En el momento que aparece Annie las cosas van cambiando a mejor. Por fin tiene alguien con quien hablar, aunque no le diga la verdad, pero esa amistad logra que su vida comience a cambiar.
Me han encantado los personajes secundarios, sobre todo su padre y la novia de este. Me gusta que Drake también se de cuenta de que las cosas que daba por sentado quizás no fueran como él creía. También que aprenda a perdonar.
La historia de amor me ha parecido muy cuqui y me ha encantado como poco a poco se van enamorando y todo lo que esto conlleva en la vida de ambos.
En un momento dado todo da un vuelco, y las sospechas que yo tenía se hicieron realidad. La verdad es que he disfrutado mucho de toda la parte final, pero no es realista y me he quedado con la cosilla de que me hubiera gustado más. El final es muy bonito, no pensaba que iba a ser así y me ha sorprendido gratamente.
En conclusión, Cuando despierten las flores ha sido un libro que me ha sorprendido gratamente y que me tuvo enganchada de principio a final. Es cierto que cuando la autora nos mete el giro final, la forma de solucionarlo me ha dejado un poco descolocada, pero reconozco que ha sido muy bonito.