Las de Gabriel Neila son las imágenes alejadas del encuentro gozoso con
el amor, una apuesta sincera y valiente por una literatura que no es
usual y que marca la dinámica de la patología emocional que vivimos, la
fragmentación del sujeto a cuya muerte asistimos los lectores. En un
nuevo entorno urbano, Neila construye de manera sincera un tejido
familiar ruinoso: algunos afortunados, pocos, logran escapar de él de la
mano de un extraño. Su libro es un enser de sentimientos en el que una
historia da paso a otra historia y una vida a otra vida -que en muchos
casos son similares, como no podía ser de otra forma en esta sociedad
homogénea en la que vivimos-. Cabe preguntarse entonces, tras leer estos
cuentos, si la familia no ha sido sino un espejismo biológico que está
siendo sustituido por formas alternativas de existencia en las que sus
miembros, huidos, luchan en un tiempo detenido.
Opinión
Este es un libro de relatos, exactamente diez, sobre el amor visto desde todos los ángulos... el amor entre padres e hijos, amores secretos, amores homosexuales, incluso la incapacidad de amar.
Me ha resultado muy rápido de leer, ágil y lleno de sentimientos que no te dejan indeferente. Me alegra haberlo leído porque ha sido como un "kit kat" de lo que suelo leer. Me encantan los relatos y en un día me lo he leido sin ningún problema. Los personajes están muy bien, y las situaciones fenomenalmente narradas.
Muchas gracias al autor por mandarmelo y creer en mi capacidad para opinar sobre su novela. Sobre todo porque no suelo leer este tipo de libros, soy más de romántica o misterio. En breve leeré su otra novela que también me mandó La vida en minúsculas. Le deseo todo lo mejor a Gabriel.

