Twisted Hate
3 / 4 TwistedÉl la odia... casi tanto como la desea.
Josh Chen es ambicioso, arrogante y no se le resiste ninguna mujer. Ninguna excepto Jules Ambrose. La enemistad entre ellos es tan obvia como lo es su deseo que, desde que se conocen, no hace más que aumentar. Y, cuando la tensión por fin estalle, Josh propondrá un trato imposible de rechazar: un acuerdo entre enemigos con beneficios y 3 sencillas reglas:
Sin celos
Sin condiciones.
Y, por supuesto, sin enamorarse.
Extrovertida y ambiciosa, Jules Ambrose ha dejado atrás un pasado de desenfreno para centrarse en un objetivo: convertirse en abogada. Y ahora mismo, lo último que necesita es involucrarse con un hombre que es tan insufrible como atractivo. Pero con el paso del tiempo, se dará cuenta de que Josh es mucho más de lo que aparenta.
El hermano de su mejor amiga.
Su némesis.
Y su único refugio
La suya es una pareja hecha en el infierno, y cuando los demonios de su pasado los alcancen, se enfrentarán a verdades que podrían salvarlos… o destruirlos por completo.
Me encanta como escribe esta autora, y aunque este es el libro que menos me ha gustado de la saga, lo he disfrutado mucho.
Como ya os he comentado en las reseñas de anteriores libros, la saga gira en torno a cuatro amigas, y hoy nos toca la más peleona, cabezota e inquieta de ellas... Jules. Y el encargado de poner su mundo al revés no es otro que Josh, al que conocemos desde el primer libro porque es el hermano de Ava (su prota).
Jules siempre ha sido la amiga que menos me ha gustado. Es exagerada, ruidosa, le encanta llamar la atención, se mete en problemas, y a mi todo esto no me gusta. Pero al conocerla mucho mejor descubrí que muchas de sus reacciones vienen condicionadas por una adolescencia complicada de la que salió por méritos propios. Y en este libro, aunque siga sin ser mi favorita, mejora y pude ver una Jules distinta con la que empaticé mejor.
Josh siempre se ha volcado en su hermana y tiene muy fondo, lo que pasa es que no lo deja ver así como así. Hasta que se interesa por Jules y ahí descubrí que es un amorzote... aunque en alguna ocasión se merezca alguna colleja.
La trama comienza unos meses después que termina el anterior libro. La verdad es que me enganché a la lectura desde la primera línea, y como me pasó con los demás, lo devoré rápido. Tenemos a Jules y a Josh que coinciden en fiestas, en salidas de fin de semana, en el trabajo y por esta razón comienzan a conocerse mejor. Jules comienza a darse cuenta que quizás este no sea tan horrible como pensaba, pero sigue clavado en su corazón una conversación que oyó por casualidad en la que él no la quería como amiga de su hermana.
Pero Josh se cuela en su mundo como un ciclón y no puede evitar que la atracción que sienten entre ellos se convierta en una relación de "follamigos" con varias reglas que no romper. En ese momento aparecerá un antiguo novio de Jules, del pasado que dejó olvidado en el pueblo que la vio crecer, y este no dudará en chantajearla.
La historia de amor entre nuestros protas se va cociendo a fuego lento, y como bien dice el refrán, del odio al amor hay un paso, y eso les pasa a ellos. Me ha encantado ver como se van dando cuenta, la paciencia de Josh para que ella confíe en él... y la forma en que Jules intenta quitarse miedos de encima para mostrarse tal y como es.
Pero su ex no está dispuesto a dejarla en paz y ella tiene un plan... uno que podría salir muy bien o muy mal, e incluso tendrá que pedir ayuda para conseguirlo.
Como os podéis imaginar, llega un momento que toda la verdad sale a la luz y que no dejará a nadie ileso. Aquí es cuando vi realmente lo que hay dentro de nuestros protas, y tuve sentimientos de todo tipo... incluso se me escaparon las lagrimitas.
El final me gustó mucho, aunque hubiera dado de pescozones a uno de los protas y no se si yo hubiera sido magnánima por todo lo ocurrido. El epílogo me dejó con una enorme sonrisa en la cara y con ganas de mucho más.
En conclusión, Twisted Hate ha sido una lectura que me tuvo enganchada de principio a final y que disfruté muchísimo. Jules y Josh son ideales el uno para el otro y aunque me hubiera gustado más por parte de uno de ellos, ha sido una lectura estupenda.


.jpg)





















