Ediciones Simionema
24 Febrero 2019
Ebook
380 páginas
Romance Histórico Oeste Americano
Estados Unidos de América, 1803.
Victoria Hill sueña con convertirse en médica y dedicar su vida al arte de curar. No obstante, su anhelo se ve frustrado por ser parte de una sociedad en la que solo los hombres pueden aspirar a una carrera en medicina. Su padre, el afamado doctor Charles Hill, reconoce el talento de su hija y la convierte en su discípula. Pero aunque ella demuestra tener capacidades excepcionales, debe resignarse a desplegarlas en el restringido ámbito del consultorio de su progenitor.
A la residencia del doctor Hill llega John Wyatt, un laureado capitán del ejército, con una herida en el ojo que solo el prestigioso médico parece poder curar. En la consulta, el oficial conoce a Victoria, con quien entabla una relación cordial. Sin embargo, tras varios días de convalecencia en la mansión de los Hill, los sentimientos del militar y los serios problemas por los que ella atraviesa precipitarán una propuesta sin precedentes. Wyatt le ofrecerá a la joven que sea su acompañante en la misión que el presidente le ha encomendado: asumir el control del fuerte Patterson, un emplazamiento fronterizo que se encuentra en graves problemas. Entre ellos, la falta de un médico que vele por la salud de los habitantes del fuerte.
En la salvaje frontera del territorio americano, el capitán Wyatt y Victoria —la nueva encargada del hospital militar— se enfrentarán al mayor desafío de sus vidas.
Victoria Hill sueña con convertirse en médica y dedicar su vida al arte de curar. No obstante, su anhelo se ve frustrado por ser parte de una sociedad en la que solo los hombres pueden aspirar a una carrera en medicina. Su padre, el afamado doctor Charles Hill, reconoce el talento de su hija y la convierte en su discípula. Pero aunque ella demuestra tener capacidades excepcionales, debe resignarse a desplegarlas en el restringido ámbito del consultorio de su progenitor.
A la residencia del doctor Hill llega John Wyatt, un laureado capitán del ejército, con una herida en el ojo que solo el prestigioso médico parece poder curar. En la consulta, el oficial conoce a Victoria, con quien entabla una relación cordial. Sin embargo, tras varios días de convalecencia en la mansión de los Hill, los sentimientos del militar y los serios problemas por los que ella atraviesa precipitarán una propuesta sin precedentes. Wyatt le ofrecerá a la joven que sea su acompañante en la misión que el presidente le ha encomendado: asumir el control del fuerte Patterson, un emplazamiento fronterizo que se encuentra en graves problemas. Entre ellos, la falta de un médico que vele por la salud de los habitantes del fuerte.
En la salvaje frontera del territorio americano, el capitán Wyatt y Victoria —la nueva encargada del hospital militar— se enfrentarán al mayor desafío de sus vidas.
Desde el momento que vi que se iba a publicar este libro sabía que lo iba a leer. Porque de primeras me enamoré de su portada, y también me apetecía leer un libro de vaqueros.
A sus 28 años Victoria es la ayudante principal de su padre, el famoso doctor Hill. No tiene intención de casarse y se plantea su futuro junto a su padre y trabajando de doctora en su consulta privada. Pero todo se trunca cuando el doctor Hill le anuncia que se va a casar con su vecina de al lado, una viuda insoportable a la que le encanta meterse con ella. Su única solución es irse de esa casa y encontrar un nuevo trabajo.
El Capitán Wyatt ha sido sometido a una operación por parte del doctor, y esta pasando la convalecencia es su casa. Así que cuando se da cuenta de la situación de Victoria la ofrece un trato.
Y si ella acepta tendrá que irse lejos de Nueva York, a unas inhóspitas tierras donde por fin podrá trabajar de medico. Una aventura que emprenderán juntos y en la que se apoyaran mutuamente.
No había leído nada de esta autora, y la verdad es que me ha gustado. Con unos personajes decididos y fuertes nos adentramos en una historia del Viejo Oeste que engancha desde el principio.
Hay muchos personajes, y muchas historias dentro de este libro:
Victoria es una mujer decidida que no ha podido estudiar medicina por ser mujer, por eso vive a la sombra de su padre. Pero cuando la dan una oportunidad se muestra la mujer valiente y con ansias de aprender que lleva dentro.
El Capitán Wyatt es un hombre que se ha formado en el ejercito. Es recto y disciplinado, pero a la vez es una persona afable que escucha las opiniones de todos y que no puede ver injusticias.
No he podido con el doctor Hill que me ha parecido egoísta y egocéntrico. Para el prevalece su bienestar y eso me ha sacado de quicio.
El teniente Collins y Miriam Foley también me han gustado mucho. Al igual que Gladys con su mal humor.
La trama no aburre en ningún momento porque tiene giros todo el tiempo, al igual que aparecen personajes según avanza la historia. Aunque el libro esta formado por capítulos yo lo dividiría en dos partes, cuando están en Nueva York y cuando parten hacia el Oeste.
La parte de Nueva York quizás es la parte mas lenta, porque nos adentra en la vida de nuestros protagonistas, conocemos su pasado y comprendemos la forma de ser de cada uno.
La parte en la que se van hacia el Oeste es cuando el ritmo coge buen ritmo y donde la pareja se va afianzando y conociéndose entre ellos mucho mejor. Los personajes que salen en el fuerte me han encantado. Y que conozcamos como transcurría la vida en un fuerte me ha gustado mucho.
Quizás me ha sobrado que haya tanta narración histórica. Había veces que el Capitán Wyatt en vez de hablar con otra persona parecía que impartía una clase de historia. Y también me ha faltado conectar mejor con los personajes porque no he llegado a empatizar con ellos del todo.
En conclusión, Amanece en el fuerte Patterson es un libro entretenido que me ha tenido enganchada de principio hasta el final, pero me ha faltado conectar con los personajes. Espero hacerme con mas libros de esta autora y seguir disfrutando de su letra.




























